Tomar decisiones basadas en datos no significa analizar cientos de indicadores. Se trata de elegir las métricas que conectan directamente con tus objetivos comerciales y revisarlas de forma recurrente para detectar oportunidades.
1. Construye tu embudo de manera simple
Visualiza tu proceso en cuatro etapas: atracción (visitas), interés (leads), oportunidad (reuniones/cotizaciones) y cierre (ventas). Identifica cuántas personas pasan de una etapa a otra.
2. Indicadores que no pueden faltar
- Tráfico calificado: visitas que llegan a páginas clave como servicios o contacto.
- Tasa de conversión: porcentaje de visitantes que completan una acción relevante.
- Valor promedio de cliente: ticket promedio multiplicado por recurrencia.
- Costo de adquisición: cuánto inviertes para conseguir un nuevo cliente.
3. Métricas operativas para productos o servicios
Si vendes servicios, monitorea tiempos de respuesta y satisfacción post proyecto. En ecommerce, controla rotación de inventario, carritos abandonados y márgenes por categoría.
4. Cómo montar un tablero útil
Centraliza los datos en un dashboard sencillo (Looker Studio, Power BI o panel personalizado) y actualízalo semanalmente. El objetivo es detectar rápidamente desviaciones y tomar acciones correctivas.
5. Pasos siguientes
Empieza midiendo lo que ya tienes, establece metas realistas y asigna responsables para cada indicador. Con disciplina, tus decisiones dejarán de basarse en intuiciones y se apoyarán en evidencia.